La ladrona de libros

     


     Alemania, mediados de la Segunda Guerra Mundial. Leisel Meminger es llevada a un hogar adoptivo donde no solo encuentra su ración de alimentos, sino también a un padre, a una madre y a un amigo.

     Himmelstrasse, un barrio pobre,  es el escenario de sus aventuras y del lugar donde se gana el mote de «la ladrona de libros».


PERSONAJES

     Personalmente pienso que el personaje principal, Liesel Meminger, no tiene la profundidad que me gustaría.

     Por ejemplo, Rudy Steiner es un chico fiel a su forma de ser: se mete en líos, es rebelde, fracasa y arrastra una obsesión con emular al corredor olímpico Jesse Owens que a lo largo del libro se siente real. Tan real que uno comparte su victoria en las competencias de atletismo.

     Por otro lado, Liesel, no es consistente con lo que la construye: tiene pesadillas todas las noches con su hermano fallecido, pero en el día esto casi no le afecta (o el hecho de trasnochar), siempre está fresca y radiante, dispuesta a aventurarse, sin traumas por el abandono de su madre, el viaje, la camida, su padre biológico, o el hecho de tener 10 u 11 años y estar en un hogar desconocido de una ciudad extraña. Hasta Tomy Müller no encaja en los grupos poco familiares y ella es la pieza perfecta en el rompecabezas de los Hubermann, acomodándose sin más. Hasta se da el lujo de preocuparse más por Max, un judío desconocido, que por toda su experiencia de vida. 

     No es fiel a su historia de origen.

     Quizás el autor usó demasiados elementos que luego no supo equilibrar y terminó dándonos una protagonista otrora infantil, otrora maduro.

     Otro personaje que me gusta mucho y que mantiene su esencia en las circunstancias de la historia es Hans Hubermann, demostrando por qué es el adulto y por qué resulta tan querido no solo por nuestra heroína, sino por vecinos y amigos.

     La voz narradora también es genial, dándole un toque poético y filosófico a alguien a quien la mayoría de humanos le temen: la muerte (sí, ella es quien cuenta la historia).

     Después tenemos a otros recuerrentes como Rosa, Pfiffikus, frau Diller y muchos otros. 


VALORACIÓN

     El libro es bastante bueno, da un excelente sentido al título; da importantes mensajes sobre la compasión, los problemas de la guerra y, especialmente, el conflicto mundial donde hubo millones de muertes.

     También se da el tiempo para desarrollar a los personajes centrales e identificarse con ellos.

     Me gustó la división de los capítulos, el uso del alemán en varias palabras (y frases) y los espacios para explicar ciertos detalles.

     Definitivamente recomendable para un adolescente.

Comentarios

  1. Uno de esos libros que te cambian la forma de ver la vida. Un poco parecido a Anna Frank en el sentido de la ubicación histórica. La lectura y escritura en tiempo de crisis ha sido una forma de escape para la humanidad.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares